Durante años, la testosterona ha sido etiquetada como una “hormona masculina”. Sin embargo, en la mujer cumple funciones clave que impactan directamente en la salud física, sexual y emocional. Entender su verdadero rol puede cambiar la forma en que abordamos muchos síntomas que a menudo pasan desapercibidos
¿De dónde viene la testosterona en la mujer?
La testosterona femenina se produce principalmente en los ovarios y en menor medida en las glándulas suprarrenales. Aunque sus niveles son más bajos que en el hombre, su presencia es esencial para el equilibrio hormonal.
Funciones que sí importan
Lejos de ser secundaria, la testosterona participa activamente en:
- Deseo sexual (libido): es uno de los principales moduladores del interés sexual.
- Energía y vitalidad: niveles adecuados se asocian a mejor rendimiento físico y mental.
- Masa muscular y fuerza: contribuye a mantener un cuerpo funcional y activo.
- Salud ósea: ayuda a prevenir la pérdida de densidad ósea.
- Estado de ánimo: influye en la motivación, la concentración y el bienestar emocional.
SIGNOS Y SÍNTOMAS DE ALTERACIÓN DE LA TESTOSTERONA EN LA MUJER
Una disminución de testosterona puede manifestarse como:
- Disminución del deseo sexual
- Fatiga persistente
- Pérdida de masa muscular
- Cambios en el ánimo (apatía, irritabilidad)
- Dificultad para concentrarse
Estos síntomas suelen normalizarse o atribuirse al estrés o a la edad, cuando en realidad pueden tener un componente hormonal.
¿Y si está alta?
El exceso también puede generar alteraciones, como:
- Acné persistente
- Caída de cabello tipo androgénica
- Aumento de vello corporal (hirsutismo)
- Irregularidades menstruales
Una de las causas más frecuentes es el síndrome de ovario poliquístico (SOP).
¿Cuándo evaluar la testosterona?
Es recomendable considerarla en casos de:
- Baja libido
- Síntomas de fatiga sin causa clara
- Sospecha de desequilibrio hormonal
- Evaluación integral en menopausia o perimenopausia.

TRATAMIENTO: ¿CÓMO SE CORRIGE UN DESEQUILIBRIO DE TESTOSTERONA?
El manejo de la testosterona en la mujer depende de la causa, la edad y los síntomas. No existe un tratamiento único, y siempre debe ser supervisado por un profesional de salud.
Cuando la testosterona está baja:
El enfoque puede incluir:
• Terapia hormonal en casos seleccionados (especialmente en menopausia), bajo estricta indicación médica
• Mejora del estilo de vida: sueño adecuado, reducción del estrés y ejercicio de fuerza
• Alimentación balanceada, rica en proteínas, grasas saludables y micronutrientes
• Evaluación de otras hormonas (estrógenos, tiroides, cortisol) que pueden influirEn algunos casos específicos, se puede considerar el uso de testosterona en dosis bajas, pero no es de uso rutinario ni universal.

Cuando la testosterona está alta:
El tratamiento se enfoca en la causa subyacente, siendo el más frecuente el síndrome de ovario poliquístico (SOP):
• Anticonceptivos hormonales para regular el ciclo y disminuir andrógenos
• Medicamentos antiandrogénicos (según indicación médica)
• Cambios en el estilo de vida (clave en casos asociados a resistencia a la insulina)
• Manejo dermatológico para acné o caída de cabello
Recomendación de tu ginecólogo
No ignores los cambios en tu cuerpo. Muchas veces estos síntomas se normalizan o se atribuyen al estrés, pero pueden ser señales claras de un desequilibrio hormonal.
✔ Realiza una evaluación hormonal completa, no solo de testosterona
✔ Evita automedicarte con hormonas o suplementos
✔ Mantén hábitos saludables: sueño adecuado, alimentación balanceada y ejercicio
✔ Consulta si presentas cambios en tu libido, energía o ciclo menstrual
Consejo clave: Cada mujer es diferente. El tratamiento siempre debe ser individualizado, basado en síntomas, exámenes y etapa de vida. Tu equilibrio hormonal sí importa
DR. EDUARDO PANDIA ESTRADA
MÉDICO GINECÓLOGO-OBSTETRA
ESPECIALISTA EN GINECOLOGIA REGENERATIVA, ESTÉTICA Y FUNCIONAL
ESPECIALISTA EN MICROBIOTA Y DISBIOSIS VAGINAL
ESPECIALISTA EN TERAPIA HORMONAL INTELIGENTE





