Es una alteración poco conocida de la flora vaginal en la que hay un crecimiento excesivo de lactobacilos, que normalmente protegen la vagina, que cuando se multiplican demasiado, producen un ambiente excesivamente ácido, lo que provoca irritación y destrucción de células vaginales (citolisis) que frecuentemente se confunde con infecciones más comunes como la candidiasis vaginal. Sin embargo, su origen y tratamiento son diferentes.
Causas:
No siempre hay una causa única, pero se asocia con:
- Exceso de lactobacilos en la flora vaginal
- Cambios hormonales (por ejemplo, en la fase lútea del ciclo menstrual)
- Uso excesivo de probióticos vaginales o productos “para equilibrar el pH”
- Higiene íntima excesiva o uso de productos irritantes.

Síntomas
Los síntomas pueden parecerse mucho a los de infecciones por hongos:
- Flujo vaginal blanco (a veces espeso, sin olor fuerte)
- Picazón o ardor vaginal
- Irritación o enrojecimiento
- Molestia al tener relaciones sexuales
- Empeoramiento de los síntomas en ciertos momentos del ciclo menstrual
A diferencia de la candidiasis vaginal, no suele haber hongos al analizar el flujo.

Diagnóstico:
Se realiza mediante:
- Examen clínico
- Microscopía del flujo vaginal (se observa citólisis y abundantes lactobacilos)
- pH vaginal bajo (más ácido de lo normal)

Tratamiento efectivo:
El objetivo es reducir la acidez vaginal, no eliminar bacterias como en otras infecciones.
- Baños de asiento con bicarbonato de sodio (ayudan a elevar el pH)
- Óvulos vaginales con bicarbonato (en algunos casos)
- Suspender probióticos o productos que acidifiquen la zona
- Evitar duchas vaginales y jabones agresivos.
- 🚫 No se recomiendan antifúngicos (como los usados para candidiasis), ya que pueden empeorar la situación

RECOMENDACIONES DEL GINECOLOGO
- Volver al ginecólogo si los síntomas no mejoran en 1–2 semanas
- Consultar si hay cambios en el flujo (olor fuerte, color amarillento o verdoso), ya que podría tratarse de otra infección.
- Baños de asiento con bicarbonato de sodio:
- Higiene íntima solo con agua o jabones suaves sin perfume.
- Evitar duchas vaginales (alteran aún más la flora).
- Usa ropa interior de algodón y evita prendas muy ajustadas.
- Mantén la zona seca (cambia ropa húmeda lo antes posible).
- Alimentacion saludable
- Actividad física regular.
Recuerda, si te han diagnosticado vaginosis citolítica esto tiene solución y no es una infección peligrosa, muchas mujeres pasan por lo mismo sin saberlo, porque sus síntomas se confunden con otros problemas más conocidos.
Tu cuerpo no está fallando; simplemente hay un desequilibrio en el pH vaginal; con el manejo adecuado, la orientación correcta de tu ginecólogo y los tratamientos correctos, este equilibrio se puede recuperar.
DR. EDUARDO PANDIA ESTRADA
MÉDICO GINECÓLOGO-OBSTETRA
ESPECIALISTA EN GINECOLOGIA REGENERATIVA, ESTÉTICA Y FUNCIONAL
ESPECIALISTA EN MICROBIOTA Y DISBIOSIS VAGINAL
ESPECIALISTA EN TERAPIA HORMONAL INTELIGENTE




