La displasia cervical es la presencia de células anormales en la superficie del cuello uterino. También puede llamarse lesión intraepitelial cervical o neoplasia intraepitelial cervical, conocida como CIN. Lo más importante es entender esto: LA DISPLASIA CERVICAL NO ES CÁNCER, pero algunas lesiones, especialmente las de alto grado, pueden convertirse en cáncer con el tiempo si no se detectan y tratan adecuadamente.
Un resultado anormal en el Papanicolaou no debe causar pánico, pero tampoco debe ignorarse. El Papanicolaou es una prueba de tamizaje que detecta cambios celulares en el cuello uterino, muchas veces relacionados con la infección por Virus del Papiloma Humano, conocido como VPH.
¿Cuáles son los síntomas?
La displasia cervical generalmente no produce síntomas. Esta es una de las razones por las que el control ginecológico periódico es tan importante. Una mujer puede tener cambios en el cuello uterino sin dolor, sin flujo anormal y sin molestias visibles.
Sin embargo, algunos signos que deben motivar una evaluación ginecológica son:
- Sangrado después de las relaciones sexuales.
- Sangrado entre menstruaciones.
- Sangrado después de la menopausia.
- Flujo vaginal persistente, con mal olor o diferente al habitual.
- Dolor pélvico o molestias durante las relaciones sexuales.
Estos síntomas no siempre significan displasia o cáncer, pero sí indican que es necesario realizar una evaluación médica completa.

¿Cuáles son las causas?
La causa principal de la displasia cervical es la infección persistente por algunos tipos de VPH de alto riesgo. El VPH es una infección muy frecuente y, en la mayoría de personas, el sistema inmunológico logra controlarla. El problema aparece cuando el virus permanece activo durante mucho tiempo y produce cambios celulares en el cuello uterino.
Existen factores que pueden aumentar el riesgo de persistencia del VPH y desarrollo de lesiones cervicales, como:
- No realizar controles ginecológicos regulares.
- Infección persistente por VPH de alto riesgo.
- Inicio temprano de vida sexual.
- Múltiples parejas sexuales o pareja con múltiples contactos sexuales.
- Tabaquismo.
- Defensas bajas o inmunosupresión.
- Antecedentes de infecciones de transmisión sexual.

¿Qué significa un Papanicolaou anormal?
Un Papanicolaou anormal significa que se encontraron células con cambios en el cuello uterino. Eso no confirma cáncer. Según el tipo de alteración, el ginecólogo puede solicitar pruebas complementarias como prueba molecular de VPH, colposcopía o biopsia. ACOG explica que una prueba positiva para VPH no significa que la paciente tenga cáncer en ese momento, pero puede indicar necesidad de seguimiento.
Algunos resultados frecuentes pueden ser:
- ASC-US: células escamosas atípicas de significado indeterminado. Es un cambio leve y frecuente.
- LSIL: lesión intraepitelial de bajo grado, muchas veces asociada a infección reciente por VPH.
- HSIL: lesión intraepitelial de alto grado, requiere evaluación más cuidadosa porque tiene mayor riesgo de progresión.
- AGC: células glandulares atípicas, requiere estudio especializado.
El manejo depende de la edad de la paciente, el resultado del Papanicolaou, la presencia o no de VPH de alto riesgo, antecedentes previos y hallazgos en colposcopía.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se realiza de forma escalonada:
- Papanicolaou
Detecta cambios en las células del cuello uterino. Es una prueba de tamizaje, no un diagnóstico definitivo.
- Prueba molecular de VPH
Permite identificar si existe infección por tipos de VPH de alto riesgo, especialmente aquellos más relacionados con cáncer de cuello uterino.
- Colposcopía
Es un examen que permite observar el cuello uterino con aumento para identificar zonas sospechosas.
- Biopsia cervical
Si durante la colposcopía se observa una lesión, se puede tomar una pequeña muestra de tejido para confirmar el diagnóstico y determinar si la lesión es de bajo o alto grado.

Manejo de la displasia cervical
El manejo debe ser individualizado. No todas las pacientes con displasia necesitan tratamiento inmediato. Algunas solo requieren seguimiento, mientras que otras necesitan tratamiento para eliminar la lesión.
En general:
- Lesiones de bajo grado: pueden observarse con controles periódicos, especialmente en mujeres jóvenes, porque muchas desaparecen espontáneamente.
- Lesiones persistentes: requieren seguimiento más cercano y evaluación con colposcopía.
- Lesiones de alto grado: suelen requerir tratamiento para retirar o destruir el tejido alterado.
Los tratamientos pueden incluir procedimientos como escisión electroquirúrgica, conización, crioterapia o ablación, según el tipo de lesión, edad, deseo de fertilidad, extensión de la lesión y criterio médico. Las guías actuales recomiendan manejar los resultados anormales de forma basada en riesgo, considerando resultados actuales y antecedentes previos.
¿Cómo prevenir la displasia cervical y el cáncer de cuello uterino?
La prevención se basa en tres pilares fundamentales:
- Vacunación contra el VPH
La vacuna contra el VPH ayuda a prevenir infecciones por los tipos de virus más asociados a cáncer de cuello uterino y verrugas genitales. Es más efectiva cuando se aplica antes del inicio de la vida sexual, aunque también puede evaluarse en mujeres adultas según el caso.
- Tamizaje ginecológico
El Papanicolaou y la prueba de VPH ayudan a detectar infecciones de alto riesgo, cambios celulares y lesiones precancerosas antes de que evolucionen. Los CDC señalan que estas pruebas pueden ayudar a prevenir el cáncer de cuello uterino o detectarlo en etapas tempranas.
- Seguimiento de resultados anormales
No basta con hacerse el Papanicolaou: también es clave recoger el resultado, interpretarlo con el ginecólogo y completar los estudios indicados. Muchas lesiones avanzan no porque no se puedan detectar, sino porque no se les da seguimiento.
También ayudan:
- Usar preservativo para reducir el riesgo de transmisión del VPH.
- Evitar el tabaco.
- Tratar infecciones vaginales o cervicales asociadas.
- Mantener controles ginecológicos regulares.
- Fortalecer hábitos saludables y cuidar el sistema inmunológico.
Consejo de tu ginecólogo
Un resultado anormal en el Papanicolaou no significa que tengas cáncer. Significa que tu cuello uterino necesita una evaluación más detallada. La peor decisión es dejarlo pasar por miedo o vergüenza. La displasia cervical es una condición que puede manejarse muy bien cuando se detecta a tiempo. El cáncer de cuello uterino no aparece de un día para otro; suele desarrollarse lentamente, y ahí está nuestra gran ventaja: podemos prevenirlo.
Un control oportuno puede cambiarlo todo. Tu cuello uterino también merece chequeo, no solo cuando hay síntomas.

DR. EDUARDO PANDIA ESTRADA
MÉDICO GINECÓLOGO-OBSTETRA
ESPECIALISTA EN GINECOLOGIA REGENERATIVA, ESTÉTICA Y FUNCIONAL
ESPECIALISTA EN MICROBIOTA Y DISBIOSIS VAGINAL
ESPECIALISTA EN TERAPIA HORMONAL INTELIGENTE





